¡Qué JustEDU 2 sirva para cambiar cosas!

Si no cambiamos nada, de nada habrá servido. Así que, con la esperanza de que los que nos acompañasteis el sábado, hayáis entrado al aula con más ganas aún de hacer las cosas de forma diferente, nos marchamos a casa.

Y sabemos que los amigos de JustKeynote sois profesionales inquietos, inconformistas y valientes. Por eso os duele tanto que os canten que “el colegio poco me enseñó, todo lo que sé me lo enseñó una bruja” y por eso os proponéis hacer las cosas de de otra forma; porque si algo no funciona nuestra obligación, es hacerlo diferente. Y que digan lo que quieran, que la revolución es imparable porque nace dentro del aula: la provocan niños, niñas y sus maestras y maestros. 

Si algún profe no está de acuerdo en que entre sus obligaciones más destacadas está la de ser “posibilista” para con sus alumnos, debería pensarse seriamente seguir dentro del aula. Chema Lázaro, con esa cara de no haber roto un plato y sin perder su sonrisa traviesa, le invitaría con mucho gusto a perderse por ahí y dedicarse a otra cosa mariposa. 

No vaya a asustarse cuando saquen de la tumba al profesor de la antigua Grecia y se parezcan demasiado. Rosa Liarte nos lo dijo alto y claro para cerrar el día. Por favor: ¡qué los aprendizajes merezcan la pena! Que sirvan para proponer proyectos donde los alumnos desarrollen las ocho ces y se parezcan un poco a los suyos del “Cuéntame”, “Minecathedral” o “merezco una calle”, por nombrar algunos.

Si eres de los que no pilló entrada, te aconsejamos veas los trabajos de Lucía López. Es casi como haber estado.

En JustEDU no hay tiempo que perder. Son casi doce horas de tanta intensidad, que hasta la sesión de meditación tras la comida, fue interrumpida por una comandante nazi que encerró a nuestros amigos con la intención, ilusa ella, de terminar con esa explosión de cambio que se respiraba en el Colegio Mirasur de Pinto. Imposible claro, la creatividad y el trabajo en equipo les llevó a todos ellos al éxito y el evento pudo seguir con normalidad. 

Toda la normalidad que el equipo de Justkeynote puede ofrecer porque la cosa acabó con un conciertazo con el vocalista y baterista menos esperados en la historia universal de la música.

Durante la jornada se sucedieron 25 talleres que nos invitaban “a tocar el cielo con las manos, a reír y a llorar lo que te canto, a coser mi alma rota y a perder el miedo a quedar como un idiota“. Siempre estaremos en deuda con los profesionales que comparten sus experiencias y conocimientos de una forma tan generosa.

Y terminamos ya, agradeciendo a nuestro equipo de Just to help, a Goldenmac, Eduzland, Eim Learning, Escuela de Maestros y Colegio Mirasur su apoyo, sin el que esto, no habría pasado. También a los asistentes, por creer en nosotros y aguantarnos con paciencia nuestras locuras. 

Pensamos ya en JustEDU 3 porque estamos convencidos de que JustEDU sirve para cambiar las cosas y para que por fin en las escuelas nos enteremos que “las cosas importantes aquí, son las que están detrás de la piel”.

Hasta JustEDU 3.

Justkeynote team.

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